Hoy, parada en un semáforo he visto a una pareja de ancianos paseando. Ella llevaba una muleta en el lado derecho, pero él no soltaba su mano izquierda, y me he dado cuenta de lo importante que es tener un sustento cuando las piernas empiezan a flaquear. ¿Y si envejezco sola? Nunca lo había pensado. ¿Y si finalmente tú no vuelves a mí, ni yo a ti, y la vida no pone a nadie a mi lado que me dé la mano y me ayude a cruzar la calle? Y he sentido miedo. Por primera vez en mi vida he sentido pánico a la soledad, a la sensación de abandono. Y, entonces, el semáforo se ha puesto verde.
Escribo para la gente que no tiene otro sitio donde caerse muerta que la superficie de un poema.
jueves, 12 de junio de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Perdoname
¿El porqué te estoy escribiendo esto? Simple; Lo siento, porque aunque te lo digo, las cosas las expreso mejor escribiendo y así me asegu...
-
Hoy, parada en un semáforo he visto a una pareja de ancianos paseando. Ella llevaba una muleta en el lado derecho, pero él no soltaba su man...
-
Me gustaría saber dar la espalda, ser quien dicen que soy, y tirar las afiladas virutas que me ciegan. Tal vez fuera mejor s...
-
Alguien me dijo una vez, que conformarse es dormir con el fracaso. A día de hoy tendría de respuesta, que agarrarse a una esper...
No hay comentarios:
Publicar un comentario